ULTIMAS NOTICIAS

Por Ramón Peralta

Recientemente, el presidente Biden envió a Centroamérica a la vicepresidente Kamala Harris para tratar de promover una ayuda económica a los países que componen el llamado triángulo inmigratorio, Guatemala, Honduras y el Salvador, con el fin de atacar los problemas que causan la inmigración.  

El anuncio despertó cierto interés en el área y entre aquellos que están preocupados por los altos índices de personas inmigrantes procedente de la región. Como se sabe, el tapón de inmigrantes creado en la frontera con México, en su gran porcentaje procede de los tres países antes mencionado. Hasta ahora la raíz del problema se atribuye a tres factores: extrema pobreza, la corrupción administrativa de los gobiernos y la institucionalidad de la violencia por bandas armadas.

Como respuestas a estos problemas se han desarrollado programas por instituciones privadas tanto del área como extranjeras. Pero los resultados de estos programas no han logrado disminuir los efectos de la problemática, dando origen a que el flujo inmigratorio haya continuado en aumento con relación a los años anteriores.

Las razones por las que los remedios aplicados hasta ahora no han funcionado, se debe a que se ha obviado el ataque a  la raíz fundamental del problema, que no es otra que la institucionalidad de la desigualdad económica como producto de un sistema político al servicio de las élites ricas y manejado por políticos corruptos, que marginan en sus planes las mayorías pobres.

Mientras miles de hombres y mujeres sufren las consecuencias de la pobreza, pequeños grupos de ricos, amparados por el sistema político, aumentan sus capitales de manera desproporcionada al tamaño de las economías de sus países. En un reciente informe, el director  regional del Programa de las Naciones Unidas  para el Desarrollo (PNUD) afirmó, que en el área latinoamericana el aumento de los millonarios se ha disparado de una manera desproporcionada, sobre todo durante la crisis del covid-19, mientras millones de personas caen en la pobreza. Según la apreciación del PNUD, desde el 2020, justo cuando se inició la pandemia, hasta mediado de mayo del presente año, el número de las fortunas de los mil millonarios en el área creció de 76 a 107. Es decir, que el patrimonio de esos grupos privilegiados, aumentó en casi 200,000 millones. Al mismo tiempo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) penalizó numerosas compañías e individuos y empresas del área centroamericana por corrupción, fraudes y conductas impropias.

Debido a esa realidad, el funcionario de las Naciones Unidas destaca que: “Nosotros no vemos que la creación de riqueza sea una mala noticia. Eso es importante. Lo que hay que ver es cómo esa riqueza se transmite o se transfiere a los hogares en general en término de mayor bienestar, de avance social.” Para enfrentar esta situación, la prioridad sería “aumentar los impuestos a las grandes corporaciones…y mas gravámenes sobre los individuos mas ricos.” Pero la experiencia histórica en la práctica de este tipo de medidas económicas siempre ha resultado en golpes de estado, apoyados por los Estados Unidos bajo la consigna de ser comunistas o socialistas. El área centroamericana tiene ejemplos de sobra en esta práctica.

Dentro de esta perspectiva es que,  la misión de la vicepresidenta se quedará corta en su alcance para solucionar la crisis que hoy provocan las inmigraciones de los países del triángulo centroamericano. Para producir un cambio y detener el problema se necesitan transformaciones radicales en los sistemas económico-políticos que funcionan en el área. En ese sentido,  las ayudas anunciadas por la administración Biden serán mas que paliativos a un problema que demanda medidas mas profundas, es decir, cambios estructurales, que ni los gobiernos del área, ni los Estados Unidos están dispuestos a llevar a cabo.

 

 

Señores, la verdad es que tanto el presidente Joe Biden como su comadre, Kamala Harris, en política internacional están más perdidos que un velero sin brújula. Kamala Harris, va a Guatemala a decirle a los guatemaltecos que NO VENGAN a Estados Unidos.  ¡Ohh! ¿Y quien le dijo a ella que puede eliminar el derecho de asilo?  La señora no tiene la menor idea de cómo vive la gente en Guatemala. Parece que piensa que los centroamericanos vienen a Estados Unidos para ir a Disney, o para disfrutar del frío.

Los políticos norteamericanos no saben de historia ni se ocupan de entender lo que ocurre en otros países. Harris y su compadre Biden, creen que existe el Hombre Araña y que Supermán puede resolver todos los problemas del mundo.  Para ellos todavía, los rusos y los chinos siguen siendo los malos de la película.

La actual administración de Washington piensa que con ir a los países de Centroamérica a decirles que no vengan, va a detener el flujo migratorio desde el sur.  No saben, que cuando el estómago pide comida no hay ejército que lo detenga.  Mas les vale a los dos, leerse el libre de Eduardo Galeano “Las Venas Abiertas de América Latina”, para que sepan en que pie están parados.

 

Todos esos problemas, son el producto de la desigualdad que existe en el mundo.  Mientras millones no tienen qué comer, otros no encuentran en qué gastar lo que tienen.  Ahora, Jeff Bezos, el dueño de Amazon, quiere “llevar de nuevo a los humanos a la luna”, para lo cual se está gastando miles de millones en una nave espacial.  ¡Muy interesante!  Pero sería mejor que ese dinero lo gastara en llevar a los humanos a vivir mejor, que es algo que está mas cerca y no se necesita de nave espacial para llegar.  Solo ayudando a que los pobres tengan acceso a la salud y a la educación sería una proeza mas grande que llegar a Martes.

Con solo un poco de lo que tiene (200,000 millones de dólares), se le daría acceso al agua a los pueblos de Sudáfrica donde mueren a diario centenares de niños de hambre y sed.  Se generarían empleos en Haití que ayudarían a mitigar el hambre, y se construirían miles de hogares para albergar a niños de la calle en América Latina. 

Pero, eso sería solo un sueño, pues en esta sociedad se le educa a la gente bajo la idea de que hay que hacer dinero, pero no para ayudar a nadie, sino para disfrutarlo uno mismo.

 

Saliendo del patio, el fin de semana pasado se celebraron elecciones en Perú. En éstas, según las cuentas hasta ahora, el ganador es Pero Castillo, un hombre de pensamiento progresista a quien como es común, la derecha llama “comunista”.  ¡Bien! Pero lo malo de eso es que el hombre ganó rozando con su opositora la candidata de la derecha, Keiko Fujimori.  Eso quiere decir que en ese país, que en los últimos 7 años ha tenido un presidente por año, la inestabilidad política seguirá campeando y sumiendo a Perú en el desastre.  Le deseamos suerte al nuevo presidente, porque la va a necesitar.

 

Por último, el flamante presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está en Europa para participar de la reunión del G7.  Como decía facundo Cabral: “El mundo está en peligro, cuidado hombre pequeño, los grandes se han reunido”.

 

 No vemos en los próximos Jalapos si la Virgencita lo permite.

 

Por Ramón Peralta

Con vacunas y disciplina estamos viendo que la amenaza a la vida y a la tranquilidad del ciudadano en América por el Covid están menguando de manera paulatina. Sin embargo, no pasa lo mismo con los constantes asesinatos de ciudadanos por uso de las armas, que ya se ha convertido en una epidemia sin remedio y parte del diario vivir, a los que los políticos no les importan buscar solución a pesar de las consecuencias.  

En lo que va de 2021, y hasta el 28 de mayo, se han producido 15 muertes colectivas, es decir, de mas de 4 muertos por incidente, y 225 incidentes producto de disparos de armas. Si se suman todos los casos de muertes relacionados con armas de fuego, que se han producido este año, estamos hablando de la escandalosa suma de 15,299 muertos y 12,531 que han sufrido heridas por causas del uso de armas de fuego. Por el camino que vamos este será un año donde ocurrirán mas incidentes armados como ningún otro en años recientes.  No hay que tener mas de dos dedos de frente para darse cuenta de que estamos frente a un serio problema, al que hay que buscarle solución porque por el derrotero que vamos en América pronto primará la ley de la selva y donde las armas se convertirán en la opción mas importante para debatir cualquier inconveniente. De acuerdo con el Giffords Law Center, organización preocupada en la seguridad de la posesión de las armas,  los asesinatos con armas de fuego se han convertido en la causa primaria de muertes y la segunda entre los niños menores de 19 años. Alrededor de 40,000 norteamericanos mueren cada año a causa de la violencia de las armas.

El asunto de las muertes con armas de fuego no es nuevo y cada vez se torna peor a pesar de las múltiples recomendaciones de los especialistas del área e instituciones preocupadas por la situación, que ya no encuentran las maneras de cómo convencer a los políticos para que busquen una solución al grave problema. La mayoría de los políticos, que se mantienen renuentes a dar respuesta a la situación, se escudan en que la posesión de armas está amparada por la Segunda Enmienda y que por tanto no hay nada que hacer. Pero la raíz del problema no está ahí, sino en la sumisión de los políticos a los intereses económicos de los fabricantes y distribuidores de armas, agrupados en la Asociación Nacional del Rifle, conocida por sus siglas NRA.

Esta organización ha usado como estrategia, comprar las voluntades de los políticos, sobre todo conservadores, por medio de contribuciones económicas a sus campañas políticas, dando lugar a la imposibilidad de pasar en el Congreso legislaciones para regular la compra y posesión de armas, y además, lograr asignaciones presupuestarias para aquellos organismos gubernamentales encargados de atacar otras causas de las continuas muertes por el uso de las armas. En ese sentido, los políticos están mas interesados en complacer los fabricantes de armas y sus intereses, que la tranquilidad y salud mental del pueblo norteamericano, que a través de las encuestas ha manifestado en numerosas ocasiones su preocupación por el problema. Una reciente encuesta reveló, que el 60% de los norteamericanos están altamente preocupados por los continuos ataques armados en sus comunidades, y también por el hecho, de que cada vez se hace mas fácil adquirir un arma de alto calibre. Cerca de 17 millones de personas han adquirido armas este año mas que en el año pasado, provocando que en el 39% de los hogares americanos haya un arma,  lo que hace esta cifra algo sin precedente en la adquisición de armas. Pero lo peor de todo lo permitió el gobernador de Texas, que recientemente anunció, que una persona puede portar armas de alto calibre sin la necesidad de permiso.

De manera que si seguimos como vamos y no se toman medidas radicales, América volverá a ser lo que era en los tiempos del viejo Oeste, donde era necesario portar un arma para poder sobrevivir. La gravedad del asunto de las armas requiere similares respuestas a las que se han tomado para combatir el Covid.  

 

 

La instancia más alta de las cortes en los Estados Unidos falló el lunes pasado en contra de los inmigrantes con TPS que antes podían regularizar o ajustar su estatus a través de matrimonio con un ciudadano(a) estadounidense o hijo(a) ciudadano(a) mayor de 21 años.

Este fallo termina con el proceso que por un tiempo permitió que los inmigrantes de Michigan y otros estados, que se encuentran bajo el TPS, sin importar si entraron a los Estados Unidos de forma ilegal o con permiso, pudieran ajustar su estatus tramitando la residencia legal permanente a través de matrimonio con un ciudadano(a) o hijo(a) ciudadano mayor de 21 años.

Este beneficio se obtuvo después de un famoso caso que se discutió en la corte del sexto circuito y que incluyó el estado de Michigan, hace casi tres años. Lamentablemente otras cortes federales fallaron en contra de esta oportunidad y la Corte Suprema de Justicia tomó la decisión también, fallando en contra del ajuste de estatus de los inmigrantes con TPS.

Hasta ahora había centenares de miles de personas especialmente padres de hijos ciudadanos esperando a que cumplieran los 21 años para poder aplicar por la residencia legal permanente a través del ajuste de estatus basados en que se encuentran amparados por el TPS, pero a raíz de esta decisión lamentablemente ya no podrán hacerlo.

Aquí en mi oficina de Michigan, en los últimos dos años ayudamos a varios inmigrantes centroamericanos, sobre todo hondureños y salvadoreños, con el proceso de ajustar su estatus migratorio a través del matrimonio, o bien con el estatus de sus hijos que fueran ciudadanos mayores de 21 años, pero ahora ya no existe esta posibilidad.

Tenemos entendido que los que ya obtuvieron su residencia legal permanente a través de este programa en los últimos dos años, no están en riesgo de perderla. Sin embargo, los que ya enviaron su aplicación y se encontraban a la espera en el proceso, ya no podrán continuar con sus casos. La decisión en este caso fue unánime.

Lo que constituyó una sorpresa fue una de las jueces más liberales, Elena Kagan, quien fue la responsable de redactar la decisión, aunque dijo que ella espera que el congreso actúe. Como ya sabemos, ahora mismo existe un proyecto de reforma a la Ley de Inmigración presentado por la Cámara de Representantes; aunque todavía tiene que pasar al Senado, en el cual se propone otorgar la residencia legal permanente a todos los beneficiarios del TPS, no solamente a los que están casados con ciudadanos estadounidenses o con hijos ciudadanos mayores de 21 años.

Esperamos que este programa pase al Senado, aunque no hay ninguna garantía de que sea aprobado, pues sabemos que los republicanos se han mantenido en contra de todos los programas pro inmigrantes, incluyendo los que son para apoyar a los DACA y los TPS.

Ojalá que esta decisión negativa de la Corte Suprema de Justicia sirva para dar más fuerza a la lucha a favor de los inmigrantes y poder hacer cambios a la ley en el Senado. Debemos continuar con la lucha políticamente, ya que lamentablemente fallamos en las cortes.

 

VICEPRESIDENTA DE ESTADOS UNIDOS VISITA MÉXICO Y GUTEMALA PARA HABLAR DE INMIGRACION

La vicepresidenta Kamala Harris visitó primero Guatemala y después México, para hablar de asuntos de inmigración. En Guatemala dijo que se deben dar más oportunidades a los guatemaltecos para que se queden en su país y habló de que hay que atacar las raíces del problema, como son: la extrema pobreza, la violencia y la corrupción, principales razones por las que las personas emigran a los Estados Unidos.

También dijo que deben quedarse en casa, lo que es fácil decir cuando no se está viviendo en medio de la pobreza y la violencia, sabiendo que al llegar a los Estados Unidos pueden ganar en un día lo que un campesino gana en un mes o hasta más en estos países.

Aunque estamos de acuerdo con que hay que atacar las raíces del problema, también queremos saber cómo piensan hacerlo, cuando es bien conocido que, tanto en Honduras como en Guatemala tienen gobiernos tan corruptos; y aunque se les de dinero a estos países para supuestamente ayudar al pueblo, no hay ninguna garantía de que realmente representará algún cambio y no será robado por los gobernantes corruptos.

También habló con el Presidente de México. Hablaron de hacer cambios y tomar medidas que frenen el paso de inmigrantes hacia los Estados Unidos, pero ya sabemos que esa clase de cambios nunca han beneficiado a los inmigrantes.

Además, se deben crear programas que apoyen a los inmigrantes campesinos y trabajadores, tanto aquí en los Estados Unidos como en sus propios países. Algunos criticaron que Harris no fuera a visitar a los inmigrantes que se encuentran atrapados en la frontera de México y tampoco a las zonas más pobres de Guatemala y México, para ver cuál es exactamente la realidad.

Entendemos que hay que atacar las raíces del problema que ha existido por muchos años. También sabemos que Estados Unidos también ha sido culpable en el pasado por la explotación, especialmente de los trabajadores del campo y los maquiladores, pero también debemos insistir a Kamala Harris y al presidente Biden que propongan programas para legalizar los inmigrantes que ya se encuentran en los Estados Unidos.

Seguimos en la lucha, tanto fuera como dentro de los Estados Unidos, para hacer programas a favor de los inmigrantes.

 

Richard Kessler, es un Abogado con 40 años

de experiencia, especialmente en el área de Inmigración.

Si necesita una consulta por favor llame al (616) 235-4577 local

1(800) 235-4522 larga distancia o visite nuestra página en

Internet www.lawkessler.com

 

 

La verdad es que Michigan tiene un atraso político enorme.  Los legisladores republicanos de Lansing y entre ellos un grupo de demócratas, parecen no haber ido nunca a la escuela, y si fueron, parece que no entraron.

Estos individuos en vez de ocuparse de los problemas que actualmente afectan a estado, que son bastantes, lo único que están haciendo es matando el tiempo inventándose leyes para prohibir lo que no existe.

El pasado miércoles 2 de junio aprobaron un proyecto de ley para prohibir el pasaporte de vacunas.  Es decir, para que el gobierno estatal no imponga un pasaporte de vacuna. ¡Qué estupidez!

Lo primero es que los pasaportes no tienen que ver con el estado, porque eso es federal; lo segundo, que el gobierno estatal nunca va a imponer documentos para viajar de una ciudad a otra; y lo tercero es que, cualquier institución privada o pública tiene el derecho de poner las condiciones para que una persona ingrese a sus facilidades.  Pero, como no tienen nada que hacer, se ponen a inventa disparates.

 

¡Son realmente una vergüenza!  El estado necesita que se legisle respecto al conducir utilizando teléfonos celulares. Muchas vidas se pueden salvar si se prohíbe utilizar el teléfono mientras se está conduciendo.

También, es urgente legislar sobre el asunto de las licencias de conducir.  Los inmigrantes indocumentados andan conduciendo sin licencias o con licencias extranjeras, lo cual no garantiza que conozcan las reglas de transito de aquí.  Esto se debe a que en el 2008 los legisladores sin oficios de Lansing, dictaron una ley estableciendo que para tener licencias de conducir del estado hay que demostrar presencia legal en el país. ¡Tremendo disparate!

La presencia legal o no en el país, es asunto del gobierno federal.  De lo que tiene que ocupase el estado de Michigan es, de que nadie conduzca un auto sin haber pasado los exámenes de licencia. 

Ya fue sometido a las cámaras un proyecto para arreglar esa locura, pero los legisladores, es decir, los descerebrados, mejor se ocupan de prohibir lo que no existe.

Ya hemos dicho muchas veces que todos esos vagos deben ser despedidos, y el capitolio convertido en un Mercado Pulgas.  ¡Así da mas resultados!

 

Por otro lado, y saliendo del patio, el flamante secretario de estado de los Estados Unidos, Anthony Blinken, anda viajando por América Latina dizque para buscar la manera de evitar que continúen las inmigraciones masivas hacia Estados Unidos. ¡Oh si…!

Bueno, que comience recomendándole al presidente Biden, dejar de apoyar a los gobiernos corruptos como los de Guatemala, Honduras y Colombia; quitar los embargos a los países que no tienen gobiernos pro gringos, es decir, serviles incondicionales; y que respete la soberanía de los pueblos.  Es algo barato que no cuesta mucho esfuerzo.

 

Nos vemos en los próximos jalapos si los vagos de Lansing lo permiten.

 

 

 

 

EVH Impresa

GALERÍA DE VIDEO

GALERÍA DE FOTOS

Video de hoy

Entrevista con Ana José, de la Cámara Hispana de Ciomercio del Oeste de Michigan.

FOTO NOTICIAS