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Las personas enfermas de COVID-19 tienen dos nuevas opciones de tratamiento con píldoras que pueden tomar en casa en cuanto aparezcan los síntomas. El reto es hacerse la prueba, obtener una receta y comenzar a tomar las pastillas lo antes posible.

Los reguladores estadounidenses autorizaron la píldora de Pfizer, Paxlovid, y el molnupiravir de Merck la semana pasada. En pacientes de alto riesgo, se demostró que ambos reducen las posibilidades de hospitalización o muerte por coronavirus, aunque la de Pfizer fue mucho más efectiva.

¿QUIÉN DEBE TOMAR ESTAS PÍLDORAS?

Los antivirales no son para todos los que obtienen un resultado positivo de COVID-19, sino solo para aquellos con síntomas leves o moderados. Eso incluye a los ancianos y personas con otras afecciones de salud como enfermedades cardíacas, cáncer o diabetes. Ambas píldoras fueron autorizadas para adultos, mientras que Paxlovid fue autorizado para niños desde los 12 años.

¿QUIÉN NO DEBE TOMAR ESTAS PÍLDORAS?

El molnupiravir de Merck no está autorizado para niños porque podría interferir con su crecimiento óseo. Tampoco se recomienda para embarazadas debido a la posibilidad de defectos de congénitos. La píldora de Pfizer no se recomienda para pacientes con problemas graves de riñón o hígado. Tampoco sería la mejor opción para personas que toman medicamentos recetados.

¿CUÁNDO TOMAR Y DÓNDE PUEDO CONSEGUIR LAS PÍLDORAS?

Las píldoras deben empezar a tomarse lo antes posible, dentro de los cinco días posteriores al inicio de los síntomas. Se necesita la receta de un médico u otro profesional de la salud autorizado y el tratamiento dura cinco días.

¿FUNCIONARÁN LAS PÍLDORAS PARA LA VARIANTE ÓMICRON?

Se espera que las píldoras sean efectivas contra ómicron porque no se dirigen a la proteína de pico donde residen la mayoría de las mutaciones preocupantes de la variante. Las dos píldoras actúan de diferentes formas para evitar que el virus se reproduzca.

Por Dra. Abha Gupta Varma, MD

Especialista en Medicina Interna

www.doctorabha.com

 

Las vacaciones no evocan la misma instantánea para todos.

 

Toma esa instantánea. ¿Qué te evocan unas vacaciones?

 

Yo imagino a mi difunto padre presidiendo Diwali como un sacerdote. Fue un maestro en la conducción de los rituales y tradiciones que le transmitieron sus antepasados ​​en la India. Era un hombre piadoso que estaba profundamente arraigado a su educación hindú de una manera que no me resultaba opresiva. Él era el pilar de hermosas tradiciones que solo él podía impartirme y revelarme como una niña impresionable nacida en mi rica cultura. La influencia de papá sigue siendo fuerte hasta el día de hoy.

Ahora mi padre se ha ido. Diwali no sería una celebración después de su muerte. No lo observamos con alegría el año que pasó. Probablemente incluso eché una sombra sobre todos los reunidos en la fiesta tradicional a la que mis hijos y yo habíamos estado asistiendo durante la última década. Diwali para mí y para mi familia sigue siendo sinónimo de Papa (Nana, como lo conocen mis hijos). Y cada año desde su fallecimiento, lo abordamos con sensibilidad, especialmente en lo que respecta a mi mamá. Dejamos las expectativas en la puerta y entramos a su casa con amor y buenos recuerdos en nuestros corazones.

COVID-19 ha requerido una nueva forma de moderación de todos nosotros. Ha exigido una especie de resistencia y gracia que es global e invoca nuestra ciudadanía colectiva. Se nos pide que nos comportemos de una manera que esbocemos lo que evoca una festividad, pero podríamos matarla. Algo así como cuando murió mi padre, llevándose a Diwali con él ese año. ¿Pero lo hizo? ¿La festividad pereció con la persona y el espíritu de una festividad murió con el virus? ¿O estamos cambiando de forma para enfrentar la seriedad del momento?

A menudo se reduce a la semántica y las expectativas. Navidad, Diwali, Kwanzaa, Hanukah, Eid y otras son las épocas más hermosas del año que se deben pasar con todos los amigos y familiares. Pero estas fiestas y tradiciones pueden no cumplir con las expectativas. En efecto, estas tradiciones religiosas pueden perecer este año, como Diwali lo hizo para mí en 2018. Pero si ponemos en marcha un nuevo conjunto de reglas y cambiamos las expectativas para que coincidan con las circunstancias, entonces podríamos salvar el significado de la festividad sin duelo por quién ya no está o quien faltó.

Los tiempos desesperados requieren las medidas correspondientes de todos nosotros en algún momento de nuestras vidas. Este es, sin duda, uno de esos momentos. Y el próximo año, y el año siguiente, cuando miremos hacia atrás con gran satisfacción diremos: "Lo hicimos bien".

 

Suyo en salud, Dra. Abha

Fox17 @ 7:20 am los lunes por la mañana

 

NUEVA YORK (AP) — La variante ómicron ha adelantado a las otras variantes del coronavirus y es ahora la que predomina en Estados Unidos, representando el 73% de los nuevos contagios la semana pasada, dijeron funcionarios federales de salud el lunes.

Las cifras divulgadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) mostraron un incremento de casi el séxtuple en la proporción de infecciones por ómicron en sólo una semana.

En gran parte de Estados Unidos, el predominio de la ómicron es incluso más elevado. Es responsable de aproximadamente el 90% de las nuevas infecciones en el área de Nueva York, así como en el sureste y el centro-norte del país, y la región noroccidental con litoral en el Pacífico. La tasa nacional deja entrever que la semana pasada ocurrieron más de 650.000 contagios con la ómicron en Estados Unidos.

Desde finales de junio, la variante delta había sido la versión predominante del coronavirus en Estados Unidos. Apenas a fines de noviembre, más del 99,5% de los contagios de COVID-19 eran con la delta, según los CDC.

La doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, dijo que las nuevas cifras reflejan el tipo de crecimiento que se ha visto en otros países.

“Estos números son duros, pero no son sorprendentes”, manifestó.

Científicos de África hicieron sonar por primera vez la alarma acerca de la ómicron hace menos de un mes, y el 26 de noviembre la Organización Mundial de la Salud la designó como una “variante de preocupación”. Desde entonces esta mutación del virus ya ha sido detectada en unos 90 países.

Aún se desconoce mucho acerca de la variante ómicron, incluyendo si causa una enfermedad más grave o no. Los estudios iniciales dejan entrever que las personas que ya están vacunadas necesitarán una inyección de refuerzo para tener las mayores probabilidades de evitar un contagio con la ómicron, pero incluso sin la dosis adicional, la vacunación aún debería ofrecer una fuerte protección para no enfermarse de gravedad y morir.

“Todos nosotros tenemos una cita con la ómicron”, dijo el doctor Amesh Adalja, experto del Centro para la Seguridad de la Salud de la Universidad Johns Hopkins. “Si usted va a interactuar con la sociedad, si va a tener cualquier tipo de vida, la ómicron será algo que encontrará, y la mejor forma en que usted puede encontrarse con esto es estando totalmente vacunado”.

La variante ómicron del coronavirus podría ser menos severa que la versión delta, según indicios preliminares de dos nuevos estudios británicos.

Los científicos subrayan que aun si los hallazgos de esos estudios iniciales se ratifican, cualquier disminución en la severidad debe ser sopesada con el hecho de que ómicron se propaga mucho más rápido que delta y tiene mayor capacidad de evadir la protección generada por las vacunas. De hecho, los grandes números de infectados aún podrían abrumar a los hospitales.

Sin embargo, los nuevos estudios difundidos el miércoles parecen reforzar las investigaciones iniciales que dejan entrever que ómicron podría no ser tan peligrosa como la variante delta, señaló Manuel Ascano Jr., un bioquímico de la Universidad Vanderbilt que estudia virus.

“Un optimismo cauteloso es quizá la mejor manera de ver esto”, señaló.

Según un análisis del equipo de respuesta al COVID-19 del Imperial College de Londres sobre los riesgos de hospitalización por casos de ómicron en Inglaterra, las personas infectadas con ómicron tienen 20% menos probabilidades de ir a parar al hospital que con la variante delta, y 40% menos probabilidades de ser hospitalizadas durante una noche o más.

El análisis incluyó todos los casos de COVID-19 confirmados mediante pruebas PCR en Inglaterra en la primera quincena de diciembre en la que la variante pudo ser identificada: 56.000 casos de ómicron y 269.000 de delta.

Un estudio distinto realizado en Escocia por científicos de la Universidad de Edimburgo y otros expertos encontró que el peligro de hospitalización era dos tercios menor con ómicron que con delta. Pero ese estudio señaló que los casi 24.000 casos de ómicron en Escocia correspondían predominantemente a adultos de entre 20 y 39 años. Las personas jóvenes tienen menos probabilidades de desarrollar casos severos de COVID-19.

“Esta investigación nacional es una de las primeras en mostrar que hay menos probabilidades de que ómicron resulte en una hospitalización por COVID-19 que con delta”, escribieron los investigadores. Aunque las conclusiones son observaciones iniciales, “son alentadoras”, agregaron.

Los hallazgos no han sido revisados aún por otros expertos, la regla de oro en la investigación científica.

Ascano señaló que los estudios tienen limitaciones. Por ejemplo, las conclusiones son específicas hasta cierto punto en el tiempo durante una situación que cambia rápidamente en Gran Bretaña, y en otros países podría ser distinta.

Matthew Binnicker, director de virología clínica en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, dijo que en el estudio escocés, el porcentaje de personas jóvenes fue casi el doble en el grupo ómicron comparado con el grupo delta, y eso “podría haber sesgado las conclusiones de los resultados sobre la menor severidad de ómicron”.

Sin embargo, señaló que la información era interesante y deja entrever que ómicron podría causar una enfermedad menos severa. Pero agregó: “Es importante enfatizar que si ómicron tiene una tasa mucho más alta de transmisión en comparación con delta, la cifra absoluta de personas que necesiten hospitalización todavía podría aumentar, a pesar de una enfermedad menos severa en la mayoría de los casos”.

La información procedente de Sudáfrica, donde se detectó la variante por primera vez, también indica que ómicron podría ser menos severa allá. Salim Abdool Karim, epidemiólogo clínico de enfermedades infecciosas en Sudáfrica, dijo esta semana que la tasa de hospitalización fue mucho menor con los casos de ómicron que con los de delta.

“Nuestra tasa general de hospitalización se ubica en el nivel de alrededor de 2% a 4% si la comparamos con antes, cuando era de casi 20%”, señaló. “Así que aunque estamos registrando mucho casos, hay pocas hospitalizaciones”.

(AP)- La empresa farmacéutica Moderna aseguró el lunes que la dosis de refuerzo de su vacuna contra el COVID-19 ofrece protección contra la variante ómicron, que se propaga rápidamente.

Moderna anunció los datos de laboratorio preliminares en un comunicado de prensa y aún no ha sido sometida a una revisión científica, pero las pruebas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, anunciadas la semana pasada por el médico Anthony Fauci, hallaron un impulso similar.

Moderna sostuvo que sus pruebas de laboratorio mostraron que la inyección de refuerzo de media dosis incrementó en 37 veces el nivel de los llamados anticuerpos neutralizantes, capaces de combatir la variante ómicron.

Precisó que un refuerzo de dosis completa fue más fuerte aún, generando un incremento en 83 veces los niveles de anticuerpos. Sin embargo, también implicó un aumento en los efectos secundarios usuales, de acuerdo con la compañía.

Si bien la inyección de media dosis está siendo usada para la mayoría de los refuerzos de Moderna, se ha recomendado una tercera inyección de dosis completa para las personas con sistemas inmunes débiles.

Asimismo, las pruebas de Pfizer concluyeron que su vacuna contra el COVID-19 causó un impulso similar en los anticuerpos que combaten la variante ómicron. Las vacunas hechas por Pfizer y por Moderna, ambas por medio de tecnología de ARN mensajero, son usadas en muchos países en todo el mundo para combatir el coronavirus.

Juntas, las evidencias disponibles respaldan los exhortos crecientes de las autoridades de salud a que la población reciba la inyección de refuerzo en cuanto sea elegible.

Los niveles de anticuerpos ayudan a pronosticar qué tan efectiva será una vacuna para prevenir el contagio de coronavirus, pero son apenas una capa de las defensas del sistema inmunológico. Otros estudios sugieren que la vacuna debería aún brindar una buena protección contra enfermedades severas en caso de que la persona experimente un contagio grave.

Moderna y Pfizer están desarrollando inyecciones que se ajusten mejor a la variante ómicron en caso de que sean necesarias.

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Esta Semana con El Vocero Hispano: Edición 1270 // 21 de enero

 

Andrés Abreu y Edith Reyes comentan sobre las noticias en la edicion 1270 (21 de enero del 2022) de El Vocero Hispano.

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